Hace ya varios años, descubrimos mis amigas morentinas y yo el HAMA. Son unos cilindros de plástico que se ponen en un molde como con pinchitos haciendo formas y combinando colores. Luego se le pone un papel de cebolla sobre el diseño y se plancha para que los tubitos de deshagan con el calor, y al fundirse, se adhieran unos a otros. Ese verano fue una locura: imanes, llaveros, broches... era un vicio. Fue entonces cuando hice estos dos retratos de imanes de nevera.
