Es la primera vez que me atrevo a hacer una fofucha no-humana. Al principio costó decidir, como siempre, el tamaño de las bolas de poriexpan, luego cómo distribuir el cuerpo al ser un pájaro, y por último, y lo más difícil: las patas. Me decidí a hacerla descalza para probar nuevos retos, y fue saliendo este bichejo tan simpático.
La peana es una caja de plástico de ropa interior de las de Woman Secret. Para la falda elegí tul rosa, y las plumas son tiras de marabú blanco y negro de mercería. Es bonita, ¿verdad? ^-^